19 jun 2010

chau

Entrar, y salir, así de fácil es, o puede ser.
Huir, perecer, descansar, descalzar los pies.
Sentir, infligir, robar, pedir.
Así me gusta. Mejor, filo esterilizado,
daga, punzón, artillería blanca.
Avanti, apresúrese, el diablo en la llaga,
El si que no espera, el es muerte, fatua.

10 jun 2010

No, no
No pudo ser,
No fui quien soy,
No se

Ni saber es concretar
Un gesto
Sus zafiros,
Penetrando

hoy

Del silencio un cómplice más,
un sujeto varado en el lúgubre lagrimear del techo,
Demasiadas palabras, dije,
Tan escasas pensé después,
Después de vos

7 jun 2010

borrador

Propuestas, van y vienen, después de un largo ciclo de apaciguados sentimientos.
Concluyen en la rotundidad del vacío. Cual todo lo absorbe, como falanges reptantes en cuerpos descompuestos, devorados, mas o menos.
Propuestas que llegan, se detienen, frente al arco de mi morada, bajo un olivo, o varios. Chapotean en las maduras aceitunas, muertas en el calido suelo.
De la ciénaga al estercolero, la bilis de los amores distraídos. Vuelven, como los jinetes de alguna tropa exhausta. Jadeando, con los muslos triturados del trayecto.
No piden agua, se ocultan en la moteada sombra del árbol, pacientes, ya si. Ahora menos, y por momentos oigo los alaridos.
- Me necesitan, digo
- Mio corazón centrifugado
- Mio ego, ambiguo
Niego varias veces antes de vomitar el no, aunque la afirmación renace, ahí, en las dudas eternas.

Reducción del minimo

A los enanos no les gusta la ayuda,
Ni la música, ni el deseo.
Los enanos merodean los jardines
Relamiendo el néctar de la datura,
Copulando en sus cerebros.
Los enanos inspeccionan los confines,
Leen a Freud y a Nietzsche
Bailan desnudos, junto a la orilla…
A los enanos no les apasiona la vida,
Ni el temor, ni el ritmo,
Parpadean si es un “si”
Pestañean aburridos.
Los enanos doman la esfera,
Empotran sus unicornios en Calisto,
Chistan de placer cuando ruge el mundo,
Cuando este mundo se hace añicos

11 may 2010

Decimos:
No cesaremos, no; caminaremos si necesario es.
No pensaremos, obviaremos lo deducible.
Remaremos, en aquellos mares inhóspitos.
No, sin razonamiento. Sin negación
¿Qué decimos entonces

falacias

El constructor,
Ese dios homicida
Con su boina torcida
Con su dedo plural

Hay soberano…
Mi quejido varado
En algas
En el embudo de tu ancla

¿se escucha?
Mas imponente
Rudo y tenaz arquitecto
De tu sino escombros

Pues su lágrima resiste
Dicta
Con tu reloj brillante
Y su pluma de cristal

No queda entonces
Ni marca,
Ni agua
Gota banal el viento agita

Desnuda,
Desde esta tierra,

Hasta los infames comprenden el amor

10 may 2010

ex acto


…hasta el pestañear abrigaba. Quien sabe. pues, ¿quien afirmo o negó? como que...
Esa abstracta bebida atravesaba mi interior, en parte. Por otro lado las llamas, ignifugas entre el deshielo de la atmosfera. Un rocío que, en momentos, reinventaban el aroma de los jardines próximos. Removía del asfalto los oleos y carburantes, consternaba quizás a la perturbada muchedumbre.
Sincerándome, la calle era desoladora, consumida en silencios interrumpidos, pausados, dormidos en los ecos descarnados que gruñían en las distancias. (Absurda quizás mi presencia en ese instante).
No debía de preguntarme. Tantas interrogaciones que surgen del particular abismo que se nos concede, ¡patrimonio digo que es! de nuestra libertad otorgada por el pseudónimo concebido.
Estas bifurcaciones... entorpecen la interpretación de los hechos.
Pero dictadas han de ser, desconociendo el "donde" y el "porque", excusas ya encontraran, si son dignas de volverse a mencionar.
Recordaba el jardín. platino, emanado del fulgor lumínico, tan necesario como la muerte, como la paciencia, esta que a veces desespera, gime y apisona, y con grilletes oxidados claudica las premoniciones menos certeras. Pasto pisoteado, algún tallo consternado también, una lagrima, brotada de la flor, ajena al alboroto, compuesta por sentidos primitivos, que solo para algunos parecen accesibles.
Intentaba por cualquier medio no perder la razón, aquí, ahora, tal. Otro trago, mas corto que el primero, la garganta, ya curtida, refunfuñaba una exhalación equiparable al temido silencio de la desolación. Ella estaba, ahí, tan presente como el sosiego, calada como un pétalo de sal, obedeciendo a un destino certero, hasta cierto punto, creo.
Despierta. Y ahí, en el ocaso de las intenciones, en donde el descaro permanece cautivo, avergonzado de si mismo. Ahí, es cuando la proyección de una mirada es mas concreta que el lazo de palabras incongruentes, deslumbrado por la cornea esmerilada que responde al antojo de los anhelos, la pupila calma, que es mas palabra que gesto.

27 abr 2010

Los sahumerios, la habitación, una llama.
El humo, la herida que inflinge un llanto, esa sensación tan inocua, incandescente, fluida y esponjosa, su dolor y los huesos tibios.
Repasó lívidamente los alrededores, acostado, boca arriba, cara abajo, tal vez.
Y de tanto en cuanto el temor surge, como un relámpago proyectado sobre las vértebras, la alucinación, inducida ardidamente sobre la cobriza coraza del cráneo, dicha luz…palideciendo

simplicidad pi


Comentan que el rumor sucumbe sobre el hastío aroma de los cadáveres,
contemplando los pastizales, donde mil victimas del poderío derramaron entrañas.
El muñeco de plomo ruega mientras la sal marca el surco de su lágrima,
Y una gota mas al fin, despojada de la atroz visión.
Se emerge este esclavo de banderas en el súmmum de la inexistencia,
Sus hermanos, sangre y vísceras. El raído cinturón del que el fusil cuelga…
Ahora su pregunta: ¿Cuál es la verdadera misión?
Nos mantenemos en la duda, esa duda que incita al dolor,
la máxima pena del misericordioso ángel derrocado,
Arrodillado mientras la suplica se hace cenizas entre la muchedumbre pútrida.
Una mosca, posada sobre su pañuelo.
“el ego…” murmuraba, mientras el insecto penetraba en su boca y diluía las palabras, cuales solo supieron ser bocanadas de vapor…

27 ene 2010

Si, mi querido charco putrefacto, te reitero mi duda: ¿Qué es de tu misero reflejo?
Solo un espejo, solo eso

7 ene 2010


¡Ebulle niebla desde las florecientes gotas del techo! ¡Como aterciopeladas algas fugándose a lo clandestino!, intrusas entre zafiro y alfombras, vecinas de mi pecho, encina…

30 dic 2009


¿Que se dice cuando no hay nada que decir?
Tal vez en los cielos
Con el suelo en los pies

28 dic 2009

no es comida lo que falta...

24 dic 2009

un hada

Sobre un calendario escrito en rojo
Se deslizan los dedos como en un bello juego,
Trasparente la hoja refleja un brillo,
Un espejo

Recito un murmullo calido
Cuando el frío al tiempo se avecina,
Una estela que bordea la circunferencia,
Rebosa y cae la grieta del manantial.

El sueño no ayuda,
no lo tengo, ni el a mi.
La muerte tararea sentimientos desconocidos,
La conmueven,
no supo nunca del amor

La distancia apabulladora…
¿Qué es próximo, y a la vez lejanía?
Aislado del tacto y tan dentro del cuerpo
Que como un resfrío estremece
Y lo vulnerable se vuelve incienso

Es hora ya…
que la centinela ilumine,
Hasta las galaxias enmudezcan,
Como ríos de fluor que yacen en la piel

12 dic 2009

Desplazar el destello me resulta imposible ahora,
Moverlo, construirlo en opacas resoluciones, mentales.
Visuales antes, cerebrales también. Ambas.
Y se agudiza la percepción, en diversos ámbitos,
complejos para analizarlos con meticulosidad.
Entre ellos. Entre tanto, la fluidez proseguía, retozando en almohadones.
No. Mejor digamos: en el espacio físico que se me presupone.
Ahora dudo.

29 nov 2009

1

Un esqueje, y el raciocinio de la morsa se activo. En un instante.
En ese instante. En el que el mamífero retozaba en su pereza divina.
Ahí, con el amoniaco brotando de los poros lo identifique.
Al animal, digo…

14 nov 2009

Desliz, con Vicentino


-Gratis, cosas nuevas y gratis, las regalan en la calle de abajo donde un señor tuerto y siempre cabreado rezuma extremos insultos por los “perdedores”, ingenuos que acuden en masa a por los regalos.

… cierto es, obsequios observó desde el trasluz de mi cortina. Mañana, tarde, siempre. Señores, ancianas, viejas y solitarias calles, en medio de Caddies me resuelvo. También cierto, distracción no poseo, solo ellos, los regalos son quienes desquitan mi tiempo, maldito tiempo…

-Las ambiciones suscitadas en los gnomos, cuervos y demases alimañas obsesas el brillo, por la bisutería pintada en intenciones fracasadas, caciques atendiendo a S.freud en el tamaño y peste de sus puros, coches envueltos en lazos de amor de emparejados seres con insufrible miedo a la soledad, domados y adiestrados compradores...

-Resquebrajando los bolsillos, haciendo de pelusa bolitas, pequeños círculos que manosean mis dedos. Si, ahora. Ya, diría, en un bar. Acompañado, eso sí. Hay unos cuantos, y hablan de unas maneras poco gesticulativas. Pero no hago caso, tan solo están. Y de fondo que… En el trasfondo me quedo, cuando las llamas envuelven la cintura de tal dulcinea. Ahí está, como estoy aquí, empalagando mi vista de dulces alucinaciones, reflejándola en mis grises espiares. Pero ya ni un trago queda.

-Castillos sobre nubes alzados y derrumbados, afilada daga de realidad atraviesa mi estomago, tengo hambre y no puedo comer, tengo frio bajo esta peste a mugriento, y aquí sigo, esperando a que el juez de jueces el gordo Noel me compense por haber sido bueno, pero ese hijo de puta no tiene pelotas de entrar en mi barrio y mucho menos cargado con un saco de cosas brillantes.

...Y comeré bazofia si es necesario, ya que los escrúpulos no los conozco, y sobre esta carroza de dos pies danzare, bailare la calle pensando, o tan solo desplazándome de diestra a siniestra. No importa, ya no lo hacen ni los juncos que se acumulan el mis parpados, corrugados a veces, solo amplios cuando duermo.

- Dentro de un par de horas despertare, en donde la inquietud humana perece, en eso que dicen “ego”. Abanicado por las palmeras que me rodean, si es que recuerdo bien mi estancia. Mas ahora resulta difícil pensarlo, lo escuchare mañana. Mientras tal exista.

- En un niño sin certezas desearía estar, desvelado en la pasajero transito del descubrir, la soledad, el vacio profundo que denota en mis palabreríos.

"Hola anciano, soy amigo de tu hermano, desde antaño fumamos cañas y habanos, nos juntamos de vez en cuando,
de tanto en cuanto, al mar de un salto, y al precipicio precipitado me lanzo,
me alzo sobre nubes, y descanso,
puede que descalzo, mi vaso rebalsó al ver tus brazos rodeando mi espacio, anonadado estoy. Dibujo trazos sin cese, sin previos pasos, contorneo tu silueta, despacio, realzo como exacto el tacto de tus manos, ipso facto, tu rapto en mi cuarto..."

16 oct 2009


Remarcaba las huellas con pasos, sigilosos, afónicos desde la espesa bruma marítima.
Buscando un foco, la circular luz que le indique el siguiente movimiento.
Remaba las olas, que en el aire ondas distinguía.
Fluidez, revolcado algún pétalo por el asfalto corroído.
Cuando la saciedad del aire removía arcadas dulces.
La sonora calma de su armonía.