28 abr. 2011

-2+26+13-6

sin parar. Relativo relato de pequeños seres, tan diminutos que tenía que besar el suelo para así poder observarlos. variedades polimórficas sin intentos que fallar. Me agacho y ahí trabajan.
Me encorvo, de cuclillas y con las vertebras entumecidas, recito un párrafo esporádico liberando el tenue aire.
Las miro pasar, las siento reír. y al mirar todo miedo queda vacío de mi.
Presiento que mi pellejo se transforma, en tantas raíces que entusiasman. Varia el tono, la cordialidad de estas frases, insinúo que burlándose están de este cuerpo, por la calamidad en la que se precipito, o la mera morfología de el.
cagate de risa

16 abr. 2011

Se juntaron las ganas y el querer
Se unieron las sombras bajo el agua
Adorando el trono de lis
Susurrando a la gente sin sed


Se perdieron las colillas del rey
Despojadas de la eternidad
Exclamaron mil ríos 
Y tantas lágrimas 

viste como palidece absolutamente todo, entre lagañas y multitudes que perciben el ocio, viste marchar a mil ovejas en las colinas, bajo estrepitosos ocasos que las confunden. viste a una anciana orinando en la puerta de tu casa, por mera necesidad, y no te importo. vimos pasar todo, lo contemplamos con los ojos de la muerte, en el sinietro fracaso ideado. chau. mugre

15 abr. 2011

Las sonámbulas figuras se dibujaban en la cortina, la que el viento movía con sigilo y destreza. 
Me hipnotizaban, arduamente, y las paginas se hundían en los recovecos de la boca.
La música, tan cristalina. En el pozo de las sinfonías, en el melodrama que soñé… 
El llanto que tan tenue discurría, en el eco de la lluvia, en los charcos sin sed.
Esa sombra prohibida que cantaba para seguir en vida, la silueta distendida bajo el arbol

14 abr. 2011

es la droga, la mas fina
en el agua, serpentinas
en el mar

es su casa la mas tibia
en sus manos, la vida
el puñal

es el día, es la soga
repentina su gana
esa diosa

son las cosas, que lastiman
versos rotos, en prosa
en la cima

es su estela, que ilumina
esta noche, otro día
es la chispa, repentina

y la causa vaticina
un momento, la ilumina
la razón, desmedida

caen fuegos, de ahí
del mas allá, los cielos
caen cientos, al mar

13 abr. 2011

Al que le guste masticar saliva, 
y se lleve mil años adentro de un féretro cuarteado,
Al señor que con sus sucias manos abraza la doctrina,
Al suicida que rebusca en sus cintas versos agrios que lo aflijan.
Al cielo con sus asperezas en forma de cortina,
A la vecina ,que posa su oído en la pared para no quedarse dormida
A aquellos que vieron como los ríos te teñían de mil rostros
Así es la vida, que por no ser solo fue rutina.
Y si acaso esta usted ahí, no se reprima, 
Evacue de su intestino toda la verdad
Siendo agonía en un frasco de cristal
Muerta en los días por las chispas del mar