4 oct. 2010

Escondo la música en pequeños cofres de cristal,
divulgar,
dicen que mi música expira,
dicen,
que de mi boca salpica una dulce melodía,
a veces,
y otras la suma tempestad.
Poco importa cual melodía mi boca explica,
pues en la suplica ningún amor divisa.
Ni la brisa misma que oculta mi prisma,
me dejar remar en la desdicha,
Esta maldita dicha.

2 comentarios:

Nando dijo...

buen escrito loco. Me encantó.

Espero que estes bien hermano, cuidate mucho. Me encanta tu espacio tio.

Un abrazo

Mauro Birlangeri dijo...

gracias don fernando! la actitud siempre es la misma frente al parrafo