19 jun 2011
16 jun 2011
6 jun 2011
31 may 2011
28 abr 2011
-2+26+13-6
sin parar. Relativo relato de pequeños seres, tan diminutos que tenía que besar el suelo para así poder observarlos. variedades polimórficas sin intentos que fallar. Me agacho y ahí trabajan.
Me encorvo, de cuclillas y con las vertebras entumecidas, recito un párrafo esporádico liberando el tenue aire.
Las miro pasar, las siento reír. y al mirar todo miedo queda vacío de mi.
Presiento que mi pellejo se transforma, en tantas raíces que entusiasman. Varia el tono, la cordialidad de estas frases, insinúo que burlándose están de este cuerpo, por la calamidad en la que se precipito, o la mera morfología de el.
cagate de risa
Me encorvo, de cuclillas y con las vertebras entumecidas, recito un párrafo esporádico liberando el tenue aire.
Las miro pasar, las siento reír. y al mirar todo miedo queda vacío de mi.
Presiento que mi pellejo se transforma, en tantas raíces que entusiasman. Varia el tono, la cordialidad de estas frases, insinúo que burlándose están de este cuerpo, por la calamidad en la que se precipito, o la mera morfología de el.
cagate de risa
16 abr 2011
viste como palidece absolutamente todo, entre lagañas y multitudes que perciben el ocio, viste marchar a mil ovejas en las colinas, bajo estrepitosos ocasos que las confunden. viste a una anciana orinando en la puerta de tu casa, por mera necesidad, y no te importo. vimos pasar todo, lo contemplamos con los ojos de la muerte, en el sinietro fracaso ideado. chau. mugre
15 abr 2011
Las sonámbulas figuras se dibujaban en la cortina, la que el viento movía con sigilo y destreza.
Me hipnotizaban, arduamente, y las paginas se hundían en los recovecos de la boca.
La música, tan cristalina. En el pozo de las sinfonías, en el melodrama que soñé…
El llanto que tan tenue discurría, en el eco de la lluvia, en los charcos sin sed.
Esa sombra prohibida que cantaba para seguir en vida, la silueta distendida bajo el arbol
Me hipnotizaban, arduamente, y las paginas se hundían en los recovecos de la boca.
La música, tan cristalina. En el pozo de las sinfonías, en el melodrama que soñé…
El llanto que tan tenue discurría, en el eco de la lluvia, en los charcos sin sed.
Esa sombra prohibida que cantaba para seguir en vida, la silueta distendida bajo el arbol
14 abr 2011
es la droga, la mas fina
en el agua, serpentinas
en el mar
es su casa la mas tibia
en sus manos, la vida
el puñal
es el día, es la soga
repentina su gana
esa diosa
son las cosas, que lastiman
versos rotos, en prosa
en la cima
es su estela, que ilumina
esta noche, otro día
es la chispa, repentina
y la causa vaticina
un momento, la ilumina
la razón, desmedida
caen fuegos, de ahí
del mas allá, los cielos
caen cientos, al mar
en el agua, serpentinas
en el mar
es su casa la mas tibia
en sus manos, la vida
el puñal
es el día, es la soga
repentina su gana
esa diosa
son las cosas, que lastiman
versos rotos, en prosa
en la cima
es su estela, que ilumina
esta noche, otro día
es la chispa, repentina
y la causa vaticina
un momento, la ilumina
la razón, desmedida
caen fuegos, de ahí
del mas allá, los cielos
caen cientos, al mar
13 abr 2011
Al que le guste masticar saliva,
y se lleve mil años adentro de un féretro cuarteado,
Al señor que con sus sucias manos abraza la doctrina,
Al suicida que rebusca en sus cintas versos agrios que lo aflijan.
Al cielo con sus asperezas en forma de cortina,
A la vecina ,que posa su oído en la pared para no quedarse dormida
A aquellos que vieron como los ríos te teñían de mil rostros
Así es la vida, que por no ser solo fue rutina.
Y si acaso esta usted ahí, no se reprima,
Evacue de su intestino toda la verdad
Siendo agonía en un frasco de cristal
Muerta en los días por las chispas del mar
y se lleve mil años adentro de un féretro cuarteado,
Al señor que con sus sucias manos abraza la doctrina,
Al suicida que rebusca en sus cintas versos agrios que lo aflijan.
Al cielo con sus asperezas en forma de cortina,
A la vecina ,que posa su oído en la pared para no quedarse dormida
A aquellos que vieron como los ríos te teñían de mil rostros
Así es la vida, que por no ser solo fue rutina.
Y si acaso esta usted ahí, no se reprima,
Evacue de su intestino toda la verdad
Siendo agonía en un frasco de cristal
Muerta en los días por las chispas del mar
26 mar 2011
Puedo verte, puedo tocarte, puedo inflingirte dolor
Puedo mecerte, también mientras duermas, puedo morderte
Quiero curarte, solo pedirte que el tiempo no pase
Quiero beberme, besar a la muerte, quiero herirte
Deseo matarte, contemplarte al irte
Robarte el aire, decirte sin hablarte
Deseo matarte, un trono y un cenit
Secarte la sed, saciarme al pudrirte
Puedo mecerte, también mientras duermas, puedo morderte
Quiero curarte, solo pedirte que el tiempo no pase
Quiero beberme, besar a la muerte, quiero herirte
Deseo matarte, contemplarte al irte
Robarte el aire, decirte sin hablarte
Deseo matarte, un trono y un cenit
Secarte la sed, saciarme al pudrirte
9 mar 2011
cada día menos, cada vez mas
Diminuto planeta de alfileres hundidos
¿Qué fue de la memoria?
Ínfima esfera, mas allá ellos…
¿Qué fue de la memoria?
Ínfima esfera, mas allá ellos…
22 feb 2011
8 feb 2011
2 ene 2011
3 nov 2010
4 oct 2010
mes mes mes mes mes de las aguas
-...Al fin y al cabo las cosas hay que hacerlas, ¡Y que sigan diciendo los soñadores!
Seguiré soñando pues, para decirle a cualquier espejo de mi mente que me exaspero al pensar en un susurro, emanado de algunos labios pálidos, muriendo en el trayecto de la boca al oído, al alma.
Que diga el soñador que la vio en la calamidad del desorden, que estaba ahí, solemne, aguardando a su Pegaso para huir de la tiranía del dolor. Que aún no se fue, y que sus ojos, su espejo, continua reflejando ese impoluto destello que supo cautivarme, y que en la difusa lluvia de estas noches retorna, con el fin de martirizar el dolido recuerdo.
De ser sincero, de ser mío, diría que solo un segundo basto para sonrojarme, para enmudecerme. Y un momento fue, nada mas. Uno de esos que…
No tuve el valor de abrir mi pecho, de ofrecerle mi sangre a cambio de una caricia, no lo tuve, no.
Ni coraje para librarme de la coraza que me enfunda y besar sus rojizas mejillas, enredar la miel en el pelo, estremecerme en ella sin nombrar vocablo alguno, sin descripción necesaria de tal hermosa sensación. Aunque fuese por poco sabia, aún se, que su amor me ofrecería, tan devota de la fatalidad como quien habla, tan necesario este sufrimiento para rememorarla en la lejanía, de los campos y montañas, de las sombras de la luna y del día, de esa vida tan sujeta a la rutina, que nos aleja, tan lejos creo, que en el viento puedo oirla.
Seguiré soñando pues, para decirle a cualquier espejo de mi mente que me exaspero al pensar en un susurro, emanado de algunos labios pálidos, muriendo en el trayecto de la boca al oído, al alma.
Que diga el soñador que la vio en la calamidad del desorden, que estaba ahí, solemne, aguardando a su Pegaso para huir de la tiranía del dolor. Que aún no se fue, y que sus ojos, su espejo, continua reflejando ese impoluto destello que supo cautivarme, y que en la difusa lluvia de estas noches retorna, con el fin de martirizar el dolido recuerdo.
De ser sincero, de ser mío, diría que solo un segundo basto para sonrojarme, para enmudecerme. Y un momento fue, nada mas. Uno de esos que…
No tuve el valor de abrir mi pecho, de ofrecerle mi sangre a cambio de una caricia, no lo tuve, no.
Ni coraje para librarme de la coraza que me enfunda y besar sus rojizas mejillas, enredar la miel en el pelo, estremecerme en ella sin nombrar vocablo alguno, sin descripción necesaria de tal hermosa sensación. Aunque fuese por poco sabia, aún se, que su amor me ofrecería, tan devota de la fatalidad como quien habla, tan necesario este sufrimiento para rememorarla en la lejanía, de los campos y montañas, de las sombras de la luna y del día, de esa vida tan sujeta a la rutina, que nos aleja, tan lejos creo, que en el viento puedo oirla.
Escondo la música en pequeños cofres de cristal,
divulgar,
dicen que mi música expira,
dicen,
que de mi boca salpica una dulce melodía,
a veces,
y otras la suma tempestad.
Poco importa cual melodía mi boca explica,
pues en la suplica ningún amor divisa.
Ni la brisa misma que oculta mi prisma,
me dejar remar en la desdicha,
Esta maldita dicha.
divulgar,
dicen que mi música expira,
dicen,
que de mi boca salpica una dulce melodía,
a veces,
y otras la suma tempestad.
Poco importa cual melodía mi boca explica,
pues en la suplica ningún amor divisa.
Ni la brisa misma que oculta mi prisma,
me dejar remar en la desdicha,
Esta maldita dicha.
Para mi que vienen unos mas, bien vestidos, con adornos brillantes y metalizados,
Preparados para la función, payasos sin cosquillas.
Me da que son tres, desenvainando punzones oxidados, relamiendo su gingivitis.
Y que se acercan sus rostros crípticos, esos pasos penetrantes, y que mi oído no se equivoca.
Preparados para la función, payasos sin cosquillas.
Me da que son tres, desenvainando punzones oxidados, relamiendo su gingivitis.
Y que se acercan sus rostros crípticos, esos pasos penetrantes, y que mi oído no se equivoca.
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