4 oct 2010

Escondo la música en pequeños cofres de cristal,
divulgar,
dicen que mi música expira,
dicen,
que de mi boca salpica una dulce melodía,
a veces,
y otras la suma tempestad.
Poco importa cual melodía mi boca explica,
pues en la suplica ningún amor divisa.
Ni la brisa misma que oculta mi prisma,
me dejar remar en la desdicha,
Esta maldita dicha.

Para mi que vienen unos mas, bien vestidos, con adornos brillantes y metalizados,
Preparados para la función, payasos sin cosquillas.
Me da que son tres, desenvainando punzones oxidados, relamiendo su gingivitis.
Y que se acercan sus rostros crípticos, esos pasos penetrantes, y que mi oído no se equivoca.

Todo esta bien.
Mejor dicho:
podria estar peor

23 ago 2010

Que haga frío, un frío que nos hiele el culo.
Un estornudo matutino, las patas congeladas y ese baño de vapores.
Que se caiga el cielo y se desnuden los infiernos,
Que se resfríe la gracia, patine y haga resbalar.
Y que el sol, cristalizado y azul, proyecte helio y haga mierda todo.
Fuera satélites artificiales, mares y desiertos,
Algo blanco y platino espero, por favor.
Que llueva escarcha y que el rocío sea un manto helado,
Que la luna trace con polvo su traslación, y que los insectos nos devoren.
Cuando ese invierno nos atosigue estaré ahí,
En bolas, sentado en medanos tranquilos y pálidos,
Contemplando la vida y la funesta resurrección de las especies.

12 ago 2010

Motivos para vivir, razones por las que desvivirse,
Arrancarse la espina, ver como brota la gota,
Del cuerpo, la sangre turbia.
Mantenerse intacto, por momentos.
Sin embargo, el anhelo es un triste consuelo,
Maldecir, odiar el encuentro.
Rehusar a reencuentros, por el hecho de no soportar tal maleficio.
Ser indirecto, complicarse porque si, me gusta a veces,
Cuando no hay alternativa, cuando la alternativa es esta,
Vomitar.
Y a veces el licuado es dulce, atrayente,
un talismán embriagador que envenena, dosificándose,
Revolviendo las tripas, el corazón, etcétera.
Aunque generalmente la bilis es amarga, un café tostado,
Recorriendo la traquea, batiendo el cerebro,
Y escupiendo la tinta se desgarra el pecho,
Pensando, nada mas. Y que malo es en ocasiones…
- no quiero hacerlo, ¡No! Ni revolotear en los perfumes
Buscando la fragancia exacta. ¡No! Las pestes se suceden,
Monótonas, rutinarias, un juego sin fortuna que obedece al horóscopo

lcoclclcocococlc

Tic, tic, tic
(siento como el universo se retuerce)
Como formidables masas de gases expulsan a gigantes de sus viseras,
Grandes y robustos genios de hierro, volatilizados en el celeste ovalo.
Agujeros negros, triturando cada gramo de materia, cada partícula atómica,
Cada fisura de luz.
Veo en los cielos grandes incendios, estrellas muertas, asteroides, mutaciones químicas,
Infinidad de acontecimientos evadidos de el cronometro biológico.
Y aun sabiendo esto nos creemos indestructibles, in suplantables,
tan necesarios para la vida que ya ni la mismísima nos necesita.
Creemos en factorías de esclavos laborales, en la necesidad de que nuestros descendientes también participen en la factoría educativa,
(el mismo uniforme, no vayamos a confundirnos de rango)

4 ago 2010

Cada vez peor me veo, reflejo ocre, viejo, gastado y insulso.
Cada vez mejor, mamá canta, se apiada del adorno que engendro.
Hoy ya sabemos todos como sigue el cuento, cada cual por su lado,
Su senda, destino, como mas le guste llamarse.
En estos casos, nada.
Simple nada,
Esperar, y mientras uno aguarda, el corazón vuelve a endurecerse.
Indefinible es, nunca un beso supo dar, en condición de la pasión,
Y si el beso voló, quizás en alguna resquebrajada pared fue desvaneciéndose,
Como el olor del matutino rocío, comprendido desde los sauces hasta los parques,
Esos impolutos jardines de manantiales inagotables, en donde la vida refleja su única esencia.
Pero conformarse, adueñarse de la imagen un segundo..
¿Quién es árbol y respiro?
Quien fue ave y emigro
Esbelto cisne, batiendo la fragancia,
Rudo platino, agitando el plumaje.
Cruda memoria agonizante, no pienses más,
¿para que mas? ¿para que “que”?
Grácil cogote, no vires y mires la desolación,
Un gesto imprudente, se llama…
Dice ser agonía, añoranza,
En cualquier caso, cada año.
Placebo, primitivo consuelo veo,
La cuestión: eso.

19 jun 2010

chau

Entrar, y salir, así de fácil es, o puede ser.
Huir, perecer, descansar, descalzar los pies.
Sentir, infligir, robar, pedir.
Así me gusta. Mejor, filo esterilizado,
daga, punzón, artillería blanca.
Avanti, apresúrese, el diablo en la llaga,
El si que no espera, el es muerte, fatua.

10 jun 2010

No, no
No pudo ser,
No fui quien soy,
No se

Ni saber es concretar
Un gesto
Sus zafiros,
Penetrando

hoy

Del silencio un cómplice más,
un sujeto varado en el lúgubre lagrimear del techo,
Demasiadas palabras, dije,
Tan escasas pensé después,
Después de vos

7 jun 2010

borrador

Propuestas, van y vienen, después de un largo ciclo de apaciguados sentimientos.
Concluyen en la rotundidad del vacío. Cual todo lo absorbe, como falanges reptantes en cuerpos descompuestos, devorados, mas o menos.
Propuestas que llegan, se detienen, frente al arco de mi morada, bajo un olivo, o varios. Chapotean en las maduras aceitunas, muertas en el calido suelo.
De la ciénaga al estercolero, la bilis de los amores distraídos. Vuelven, como los jinetes de alguna tropa exhausta. Jadeando, con los muslos triturados del trayecto.
No piden agua, se ocultan en la moteada sombra del árbol, pacientes, ya si. Ahora menos, y por momentos oigo los alaridos.
- Me necesitan, digo
- Mio corazón centrifugado
- Mio ego, ambiguo
Niego varias veces antes de vomitar el no, aunque la afirmación renace, ahí, en las dudas eternas.

Reducción del minimo

A los enanos no les gusta la ayuda,
Ni la música, ni el deseo.
Los enanos merodean los jardines
Relamiendo el néctar de la datura,
Copulando en sus cerebros.
Los enanos inspeccionan los confines,
Leen a Freud y a Nietzsche
Bailan desnudos, junto a la orilla…
A los enanos no les apasiona la vida,
Ni el temor, ni el ritmo,
Parpadean si es un “si”
Pestañean aburridos.
Los enanos doman la esfera,
Empotran sus unicornios en Calisto,
Chistan de placer cuando ruge el mundo,
Cuando este mundo se hace añicos

11 may 2010

Decimos:
No cesaremos, no; caminaremos si necesario es.
No pensaremos, obviaremos lo deducible.
Remaremos, en aquellos mares inhóspitos.
No, sin razonamiento. Sin negación
¿Qué decimos entonces

falacias

El constructor,
Ese dios homicida
Con su boina torcida
Con su dedo plural

Hay soberano…
Mi quejido varado
En algas
En el embudo de tu ancla

¿se escucha?
Mas imponente
Rudo y tenaz arquitecto
De tu sino escombros

Pues su lágrima resiste
Dicta
Con tu reloj brillante
Y su pluma de cristal

No queda entonces
Ni marca,
Ni agua
Gota banal el viento agita

Desnuda,
Desde esta tierra,

Hasta los infames comprenden el amor

10 may 2010

ex acto


…hasta el pestañear abrigaba. Quien sabe. pues, ¿quien afirmo o negó? como que...
Esa abstracta bebida atravesaba mi interior, en parte. Por otro lado las llamas, ignifugas entre el deshielo de la atmosfera. Un rocío que, en momentos, reinventaban el aroma de los jardines próximos. Removía del asfalto los oleos y carburantes, consternaba quizás a la perturbada muchedumbre.
Sincerándome, la calle era desoladora, consumida en silencios interrumpidos, pausados, dormidos en los ecos descarnados que gruñían en las distancias. (Absurda quizás mi presencia en ese instante).
No debía de preguntarme. Tantas interrogaciones que surgen del particular abismo que se nos concede, ¡patrimonio digo que es! de nuestra libertad otorgada por el pseudónimo concebido.
Estas bifurcaciones... entorpecen la interpretación de los hechos.
Pero dictadas han de ser, desconociendo el "donde" y el "porque", excusas ya encontraran, si son dignas de volverse a mencionar.
Recordaba el jardín. platino, emanado del fulgor lumínico, tan necesario como la muerte, como la paciencia, esta que a veces desespera, gime y apisona, y con grilletes oxidados claudica las premoniciones menos certeras. Pasto pisoteado, algún tallo consternado también, una lagrima, brotada de la flor, ajena al alboroto, compuesta por sentidos primitivos, que solo para algunos parecen accesibles.
Intentaba por cualquier medio no perder la razón, aquí, ahora, tal. Otro trago, mas corto que el primero, la garganta, ya curtida, refunfuñaba una exhalación equiparable al temido silencio de la desolación. Ella estaba, ahí, tan presente como el sosiego, calada como un pétalo de sal, obedeciendo a un destino certero, hasta cierto punto, creo.
Despierta. Y ahí, en el ocaso de las intenciones, en donde el descaro permanece cautivo, avergonzado de si mismo. Ahí, es cuando la proyección de una mirada es mas concreta que el lazo de palabras incongruentes, deslumbrado por la cornea esmerilada que responde al antojo de los anhelos, la pupila calma, que es mas palabra que gesto.